De un recibidor antes, a una sala después.

 

En el momento de abrir un juicio sobre una reforma, es mejor valorar el cambio que se produce en la vida de los ocupantes del piso, que el cambio físico de la vivienda.

Aquello es consecuencia de esto, pero muchas personas se asombran solamente del cambio fisico, del impacto visual que produce ver las imagenes del “antes y  despues”, como  prueba de la capacidad técnica por parte del profesional.

Verlo así es quedarse en la superficie del cambio.

Lo que realmente debe llamar la atención es el mejoramientos en la  calidad de vida de los que allí viven, que   produce el cambio físico de la reforma.

Sebastián Avalos

 

 

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