Descubriendo la casa: Las paredes hablan

Alguien, que deseaba tener una casa, me dijo:

-Quiero que mi casa sea como un templo.

-¿Un templo? pregunté sorprendido.

-Si, como si fuera mi cuerpo, mi contexto.

Fue un juego de palabras, pero me hicieron pensar en la casa como un lugar de culto.

De un culto a la intimidad, a la privacidad. El culto a vivir plenamente con la familia o solo. El culto a vivir en un lugar, en libertad, con quien quieras y como quieras y en donde la vida de alguien puede encontrar sentido, explicación, en donde se pueda ser uno.

También comprendí que si alguien ve su casa y no solamente la mira, descubrirá que le está contando cosas que hasta ese momento no sabía, o había olvidado.

Foto por EquisRoom: Esta casa definitivamente nos habla de alguien que ha estado viviendo allí por muchos años, expresa su personalidad, el paso del tiempo.

Las paredes, los techos descascarados, manchados, algunos rincones, aquella habitación con una ventana al jardín, esa mesa, los libros, los retratos, nos hablan de una infancia, de una juventud, de familiares, de los que están, o que ya no están, de noches, de encuentros felices, separaciones.

La casa en la que se vive está hecha de eso. Son como textos borrosos, murmullos que hay que leer y escuchar para saber que dicen de uno.

Si algunos de esos lugares nos gustan, más que otros, para estar, comer, dormir, o meditar, es porque ellos reflejan lo que somos. Con el tiempo, de tanto vivir en ellos, hemos ido dejando nuestra personalidad, nuestras formas de ver y sentir marcados en el cuerpo de nuestra casa.

Ese espacio es nuestro y es intransferible.

Fotos 1 y 3 vía ArchDaily

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1 Comments

  1. Bellisimo!! Lo q representa y lo q dicen cuatro paredes de una persona no necesitan la puesta de palabras. Todo está dicho en ese contexto!!

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